Aprende a solucionar Oraciones Incompletas
Las oraciones incompletas plantean una amplia gama de situaciones sobre múltiples materias o circunstancias, sin embargo, este tipo de ejercicio no pretende evaluar conocimientos específicos (Historia, Geografía, Literatura, etc.); su finalidad manifiesta es calibrar la capacidad del alumno para devolver el sentido de un sistema gramatical incompleto.
Los ejercicios de oraciones incompletas que se formulan en las diversas pruebas de Razonamiento Verbal, utilizan como base oraciones compuestas adecuadamente enlazadas, con espacios en blanco. El contenido de un ejercicio de oraciones incompletas no gira en torno a frases conocidas o corrientes, de modo que oraciones de contenido trivial que se asemejan a expresiones de "cliché" son inadmisibles.
Definicion de Oración
La oración es todo enunciado lingüístico que tiene unidad de sentido y que sintácticamente va en forma independiente. La oración es la palabra o conjunto de palabras que expresan un pensamiento completo con independencia sintáctica. Ejemplo:
Los Ministros de Estado se encuentran monitoreando personalmente la ayuda a las distintas regiones.
¿Qué son las oraciones incompletas?
Las oraciones incompletas son ejercicios que están formados por textos breves a los cuales se le han suprimido de manera deliberada uno o más de sus elementos, por lo que es necesario restablecer el sentido de la expresión a través de la selección de la palabra o palabras más adecuadas de una relación de cinco opciones.
Criterios para la resolución de oraciones incompletas
La resolución de oraciones incompletas exige tanto el dominio de principios lingüísticos fundamentales como la aplicación de una metodología ordenada. Por ello, los criterios que orientan esta tarea se organizan en dos dimensiones complementarias: los criterios generales de resolución, que establecen las condiciones que debe cumplir toda palabra o expresión para integrarse válidamente en un enunciado, y los criterios procedimentales, que guían el proceso analítico mediante el cual el lector reconstruye el sentido completo del texto. Ambas dimensiones son inseparables: los primeros definen el qué se debe respetar y los segundos el cómo proceder para lograrlo.
I. Criterios generales de resolución
Los criterios generales determinan las condiciones mínimas que debe satisfacer cualquier término o expresión que se incorpore a una oración incompleta. Estos criterios operan sobre tres niveles del lenguaje: el semántico, el léxico y el sintáctico.
1. Compatibilidad semántica
Las palabras que conforman el contexto tienen la posibilidad de relacionarse entre ellas, debido a que sus significados aceptan estas relaciones sin caer en situaciones ilógicas. La compatibilidad semántica es, por tanto, la condición por la cual los significados de los términos presentes en un enunciado se articulan de manera coherente con los de las palabras que se incorporan.
Cuando esta condición se incumple, el resultado es una expresión semánticamente inaceptable, salvo que se trate de una figura literaria. Así, la expresión: «Los gritos de las piedras me ensordecían» solo es aceptable en el campo de los recursos retóricos, pero no en el de una construcción gramatical de carácter semántico ordinario. Del mismo modo, la oración: «La silla pelea con el sofá» ilustra una incompatibilidad más profunda: el término pelear no puede establecer relación semántica con cosas inanimadas ni siquiera en sentido figurado, dado que dicho verbo se aplica exclusivamente a seres vivos.
Por lo tanto, al resolver una oración incompleta se deben buscar palabras que puedan relacionarse semánticamente con el contexto dado.
2. Propiedad léxica
La propiedad léxica exige que toda palabra integrada al contexto no solo sea compatible con los demás términos por su significado, sino que además pertenezca de manera precisa al campo semántico y referencial del enunciado. No basta con que una palabra sea comprensible en abstracto; es necesario que resulte apropiada dentro del universo conceptual específico al que pertenece la oración.
Una muestra clara de esta exigencia es la expresión «El huaquero exhumó los ceramios preincas», que resulta inaceptable porque la palabra exhumar connota preferentemente la idea de desenterrar restos de seres vivos, mientras que el huaquero busca objetos de valor histórico y pecuniario. Este criterio obliga al solucionador a preguntarse no solo si la palabra es posible, sino si es la más adecuada para el campo conceptual en cuestión.
3. Corrección sintáctica
Al conformar las oraciones se deben respetar las reglas sintácticas para evitar la agramaticalidad, cuya gravedad aumenta en proporción directa al número de reglas que se omiten. Obsérvese la escala que presentan los tres siguientes ejemplos:
Kevin le trajo a sus padres varios regalos; El cuadro bien ganaron y Amerizó. hidroavión el.
Ninguna es correcta, existiendo una escala de agramaticalidad creciente de la primera a la tercera. Las formas correctas, respectivamente, son: «Kevin les trajo a sus padres varios regalos», «El cuadro ganó bien» y «El hidroavión amerizó». Por ello, cualquier respuesta propuesta debe dar lugar a una estructura gramatical válida y bien construida desde el punto de vista sintáctico.
II. Criterios procedimentales de resolución
Una vez comprendidos los principios generales que rigen la validez de una respuesta, es necesario conocer el proceso metodológico que permite aplicarlos de forma ordenada y eficaz. Los siguientes cinco criterios procedimentales constituyen una guía sistemática para resolver oraciones incompletas.
1. Circunscribir el análisis al enunciado completo.
El primer paso consiste en analizar el enunciado de manera atenta, cuidadosa y objetiva, con el propósito de captar su contenido global, es decir, procurar comprender el pensamiento que el autor ha querido expresarnos. Este enfoque global impide que el análisis se fragmente y que se pierda la orientación necesaria para identificar el término o los términos que restablecen su sentido.
2. Identificar los rastros verbales.
A medida que nos vamos ubicando en el contexto de la oración y descubriendo de qué se trata, debemos intentar completarla mentalmente, pensando en los vocablos más apropiados. Los denominados rastros verbales tienen la particularidad de indicarnos el contexto dentro del cual se inserta la oración, así como nos permiten descubrir el pensamiento específico que el autor nos quiere transmitir. Reconocerlos con precisión es fundamental, pues orientan la búsqueda hacia el tipo de término que puede llenar adecuadamente el espacio en blanco, descartando opciones que, aunque posibles en otros contextos, resultan inapropiadas en el presente.
3. Verificar la corrección gramatical de la respuesta.
Toda respuesta de una construcción incompleta debe dar como resultado una estructura gramatical bien construida desde un punto de vista sintáctico, es decir, que tenga concordancia entre sus términos. En consecuencia, no podrá ser válida ninguna opción que, al insertarse en el enunciado, genere una oración mal conformada, aun cuando nos parezca semánticamente clara. La dimensión formal es, por tanto, tan obligatoria como la semántica.
4. Restablecer el sentido íntegro de la oración.
Resolver una oración incompleta significa hacer que esta recupere su rigurosidad lógica y exprese una idea que pueda ser comprendida por todos. La respuesta no debe limitarse a llenar el vacío con un término gramaticalmente aceptable, sino que debe restituir plenamente el sentido que el enunciado requiere para ser comunicativamente completo y coherente.
5. Diferenciar el estilo del autor.
Si aún, después de aplicar los criterios anteriores, se tiene más de una alternativa como posible respuesta —lo cual no es muy común—, se debe distinguir la respuesta válida tomando en consideración el estilo, que puede ser coloquial, erudito, científico, poético, entre otros. En otras palabras, si se presentan sinónimos en las alternativas, se escogerá el término cuyo registro sea adecuado al marco referencial del enunciado, descartando los que resulten discordantes con el tono y el nivel de lengua del texto original.
Los criterios tratados anteriormente pueden ser sintetizados en el siguiente método de solución
1) Analizar el enunciado del ejercicio, atenta y objetivamente, y relacionar sus segmentos informativos, con el propósito de captar o descubrir la idea que encierra la oración.
2) Identificar y subrayar los “rastros verbales”. Estos indicios gramaticales nos permitirán determinar el sentido contextual de la construcción.
3) Completar la oración mentalmente, teniendo en cuenta la coherencia lógica y gramaticalidad.
4) La oración debe tener sentido lógico, lo cual se refiere al respecto semántico, es decir, al aspecto significativo.
Errores para detectar los distractores
En los ejercicios de oraciones incompletas, las opciones incorrectas —denominadas distractores— están diseñadas para confundir al estudiante que no aplica con rigor los criterios de resolución. Cada distractor incurre en un tipo específico de error que lo invalida como respuesta. Reconocer estos errores es tan importante como identificar la respuesta correcta, pues permite descartar con certeza las alternativas inadecuadas. A continuación se describen y ejemplifican los cinco tipos de error más frecuentes.
1. Errores de cohesión
Se producen cuando la palabra elegida no permite una conexión adecuada con el resto de la oración. La cohesión es el conjunto de mecanismos gramaticales y léxicos que enlazan las partes de un texto, de modo que cuando una palabra rompe esos enlaces, el enunciado pierde su continuidad interna aunque cada término, tomado por separado, parezca comprensible.
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Ejemplo: «El equipo trabajó durante meses en el proyecto; __________, los resultados fueron decepcionantes.» — Opción incorrecta (distractor): además → Genera incoherencia porque «además» introduce una adición, no una consecuencia inesperada. — Opción correcta: sin embargo → Establece la conexión adversativa que la oración necesita para unir el esfuerzo con el resultado negativo. El distractor falla porque el conector elegido no corresponde a la relación lógica que existe entre las dos partes del enunciado. |
2. Errores de concordancia
Ocurren cuando la palabra seleccionada no concuerda en género, número o tiempo verbal con los demás elementos de la oración. La concordancia es una exigencia gramatical básica: el sujeto y el verbo deben coincidir en número y persona; el sustantivo y sus modificadores, en género y número. Cuando un distractor viola esta regla, produce una oración agramatical.
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Ejemplo: «Las investigadoras __________ los resultados del experimento ante la comunidad científica.» — Opción incorrecta (distractor): presentó → El verbo en tercera persona singular no concuerda con el sujeto plural «las investigadoras». — Opción correcta: presentaron → Concuerda en número (plural) y persona (tercera) con el sujeto. El distractor puede parecer aceptable a quien lee rápido, pero al verificar la concordancia queda descartado de inmediato. |
3. Errores semánticos
Se presentan cuando la palabra elegida no se ajusta al significado global de la oración. Aunque el término sea gramaticalmente correcto y no genere agramaticalidad, su contenido significativo resulta incompatible con el sentido que el enunciado requiere. Este es el tipo de error más frecuente en los distractores, pues suele incluir palabras del mismo campo temático que, sin embargo, no encajan con precisión en el contexto.
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Ejemplo: «El cirujano __________ la herida con gran precisión tras la intervención.» — Opción incorrecta (distractor): abrió → Aunque es un verbo que puede usarse en contextos quirúrgicos, aquí contradice el sentido del enunciado, que describe una acción posterior a la intervención. — Opción correcta: suturó → Se ajusta semánticamente al contexto: cerrar una herida después de operar. El distractor pertenece al mismo campo léxico que la respuesta correcta, lo que lo hace tentador, pero su significado específico es incompatible con la situación descrita. |
4. Errores de ambigüedad
Se producen cuando la palabra introducida genera confusión en la interpretación de la oración, es decir, cuando su presencia permite dos o más lecturas distintas sin que ninguna resulte claramente dominante. Una respuesta válida debe restituir un sentido unívoco y preciso; si la palabra propuesta abre interpretaciones contradictorias o imprecisas, se trata de un distractor por ambigüedad.
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Ejemplo: «El director aprobó el informe porque era muy __________.» — Opción incorrecta (distractor): claro → Genera ambigüedad: no queda definido si «claro» se refiere al informe o al propio director, y el adjetivo tampoco especifica en qué sentido es claro (¿de redacción?, ¿de conclusiones?, ¿de presentación?). — Opción correcta: riguroso → Atribuye una cualidad específica e inequívoca al informe dentro del contexto profesional descrito. El distractor no es incorrecto en términos absolutos, pero introduce una imprecisión que impide que la oración comunique una idea clara y completa. |
5. Errores de redundancia
Ocurren cuando la palabra seleccionada repite innecesariamente una idea ya expresada en la oración. La redundancia no aporta información nueva ni enriquece el enunciado; por el contrario, lo vuelve repetitivo y lo priva de la densidad semántica que se espera de una oración bien construida. Este tipo de distractor suele emplear sinónimos directos o expresiones que duplican conceptos ya presentes en el contexto.
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Ejemplo: «El anciano caminaba lentamente con paso __________ por la vereda del parque.» — Opción incorrecta (distractor): pausado → Repite la misma idea ya expresada por el adverbio «lentamente»; no añade ningún matiz nuevo al enunciado. — Opción correcta: vacilante → Agrega información nueva: no solo indica que el anciano camina despacio, sino que lo hace con inseguridad o inestabilidad, enriqueciendo la imagen. El distractor puede parecer adecuado porque es compatible semánticamente, pero al duplicar una idea ya expresada, debilita la oración en lugar de completarla. |
Clases de Oraciones Incompletas
I. De Carácter Semántico
De manera particular la resolución de este tipo de oraciones se hará teniendo en cuenta primordialmente los significados de las palabras que conforman el contexto; la corrección y propiedad dependerá de la coincidencia semántica que haya entre los términos del contexto. En este grupo hay dos clases: unas explícitas y otras implícitas.
Las primeras solo consisten en la corroboración de un concepto o definición contenida en el contexto. Las implícitas tienen una estructura más compleja, debido a que requieren de una inferencia lógica que permita precisar las coincidencias semánticas que facilitan la resolución.
A) Explícitas
En esta clase de oraciones, se presenta una definición o concepto, la cual es reconstruida con ayuda del contexto.
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1. La............ es una virtud, cuando se necesitan.......... meditadas.
a) astucia – leyes En este ejercicio, en particular, los rastros verbales podrían ser: el verbo ser, el sustantivo virtud y el adjetivo meditadas, lo que nos lleva a afirmar que la respuesta sería: • La paciencia es una virtud, cuando se necesitan decisiones meditadas. |
B) Implícitas
Las oraciones de este tipo presentan conceptos o definiciones de manera sobreentendida, de tal manera que la resolución requiera de una suposición que parte del propio contexto oracional.
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2. La............. cultural del país se manifiesta en la coexistencia de..............en el territorio.
a) homogeneidad – costumbres complementarias Esta oración en particular se resuelve considerando las palabras cultural y coexistencia, las que nos remiten a formular la oración como sigue: • La pluralidad cultural del país se manifiesta en la coexistencia de diversas tradiciones en el territorio. |
II. De Carácter Sintáctico
En este tipo de oraciones se debe cumplir con mayor rigor la concordancia gramatical (género, número y tiempo), esto se debe a que la resolución se realizará considerando, fundamentalmente, la concatenación de los vocablos que conforman el contexto. Es importante reiterar que se tiene que buscar el sentido inicial de la frase y no crearle uno nuevo. Generalmente, en este tipo de oraciones se presentan situaciones de analogía, de causalidad, de contradicción y también de uso de ilativos.
A) Por Analogía
En estos ejercicios se realizan comparaciones de manera explícita, de tal manera que los términos asemejados puedan ser identificados por ideas vinculadas a sus propias naturalezas.
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3. Los meteoritos...................... como estrellas fugaces por el............. con la atmósfera.
a) fulguran – rozamiento • Para este ejercicio las palabras fulguran y rozamiento son las que mejor sentido le dan a la oración. |
B) Por Causalidad
Se presentan situaciones de causa y efecto, en las cuales se puede pedir como resolución para completar la oración, el nexo (conector) que establece la relación, la causa o el efecto. También puede darse la situación que se requiera la causa y el efecto.
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4. Mientras corría, no se dio cuenta del........... intenso, que ya le había insensibilizado la nariz y le............... las orejas.
a) aguacero – mojaba En este ejercicio, en particular, los rastros verbales intenso e insensibilizado nos llevan a pensar como causa el frío y como efecto el congelamiento. De ahí que la resolución de esta oración sea: • Mientras corría, no se dio cuenta del frío intenso, que ya le había insensibilizado la nariz y le congelaba las orejas. |
C) Por Contradicción
En este tipo de oraciones se presentan ideas con un sentido opuesto, ya sea porque existen palabras antónimas en el contexto o las proposiciones que forman la oración se oponen de una manera sutil.
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5. La reconocida rectitud de su................ permitió descartar toda posibilidad de.............
a) discurso – sospecha Para esta oración, el rastro verbal que ayuda en la solución es el término rectitud, el cual nos hace pensar en una persona de un actuar correcto que se opone a la idea de culpabilidad. Por lo tanto, las palabras apropiadas para la resolución son: conducta y culpa. |
D) Por Uso de Ilativos
Este tipo de oraciones se ve de manera independiente, ya que se trata de oraciones donde sus resoluciones dependen de la clase de conector lógico y la función que tiene en la oración.
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6. El progreso de la ciencia en nuestro siglo es respetado por todos,.............. por el hombre común que............... percibe las aplicaciones técnicas de la ciencia.
a) menos – también Esta oración, en su segunda y tercera frase o proposición, nos lleva a pensar en la idea de inclusión. Por este motivo, los términos que le dan sentido a la oración son: incluso – solo. |
III. De Carácter Figurado
En este tipo de oraciones se parte del hecho de que la construcción de la oración se basa en la incompatibilidad semántica o el predominio del sentido connotativo de los términos que la forman. Para el dominio de este tipo de oraciones incompletas se recomienda la interpretación de refranes, máximas, sentencias, paremias, etc.
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7. No es posible............. un hábito o costumbre tirándolo por la ventana. Es preciso hacerlo.............. por la escalera, peldaño a peldaño.
a) dejar – subir En esta oración, entendiendo el traslado semántico que hay en algunos de los términos que conforman el contexto, podemos afirmar que un hábito o costumbre lleva implícita la idea de mucho arraigo, lo que nos llevaría a pensar que en una escalera —ya que se habla de peldaños— estaría arriba y para dejarlo tendríamos que bajar poco a poco (peldaño a peldaño). En consecuencia, la respuesta sería: abandonar y descender. |
📝 Prácticas de Oraciones Incompletas
Nivel Fácil · Nivel Medio · Nivel Difícil
